viernes, 29 de octubre de 2010

1 de cada 100 mayores reconoce que ha sido o es maltratado

Sólo uno de cada 100 mayores reconoce que es víctima de maltrato
07/10/2010 - "Lanzadigital.com"
J. Y. / Ciudad Real


Uno de cada cien mayores se identifican como víctimas de malos tratos en su entorno familiar, aunque cinco de cada cien cuidadores reconocen que tienen o han tenido un comportamiento irregular en las labores de atención a los ancianos.

Así se desprende del estudio nacional “'Maltrato de personas mayores en la familia en España”, elaborado por el Centro Reina Sofía, cuyas conclusiones son esclarecedoras de un fenómeno todavía poco conocido entre la sociedad española.

Isabel Iborra, coordinadora del área de Estudio de la Violencia en dicho centro, explicó a Lanza que dentro de los diferentes ámbitos donde se inflige violencia doméstica “el de mayores ha sido el gran descubrimiento”, una vez que “primero salieron a la luz el maltrato infantil y hacia las mujeres en sus relaciones de pareja”.

Iborra sostuvo que ante “las escasas noticias” de ancianos maltratados psicológica o físicamente “hay menos sensibilidad social al ser el último episodio que ha emergido”, por lo que, lógicamente “hay menos investigación y datos”.

Según la autora del estudio se trata “de uno las pocas investigaciones que aborda este asunto”, por lo que su proyección social es muy significativa. En el muestreo, desarrollado durante varios años, se recoge que la tasa de percepción como víctima entre los mayores con gran dependencia “se situó en el 2,9%, pero no llegaba nunca al 5%”. Este comportamiento se debe a que los casos de maltrato en el entorno más íntimo (entre padres e hijos o parejas) “hay una mezcla de tabúes” porque  “hay sentimientos de vergüenza, miedo y culpabilidad”. No obstante, la especialista replicó que, como en cualquier forma de maltrato, “el único responsable siempre es el agresor”.

La dimensión del problema se pondera cuando el cuidador, según Iborra, se encuentra con un escenario complejo que le supera, pues en muchos casos “se encuentra solo, no tienen apoyos, ni ayuda de los servicios sociales”.

De esta manera, “van entrando en el síndrome de estar quemado”, una circunstancia que se convierte en factor de riesgo, pues “está más presente en cuidadores que incurren en maltrato”.
Por ello, la investigadora abogó por “trabajar y dar apoyo a estos cuidadores para evitar que por situación sobrecarga, hagan daño, a veces no intencionadamente”.

En cuanto al perfil de los agresores, “los principales son varones hacia mujeres en caso de no dependientes”, mientras que si hay dependencia “son los hijos y hay menos diferencia de sexos”.
Sobre la actuación negligente, dijo que “no  necesariamente es una agresión física”, sino que en un nutrido porcentaje de los episodios consiste en “no atender bien las necesidades del mayor, dar gritos, rechazarlo y amenazarlo”, incluso, en casos de demencia, “para que no se haga daño, recurren a sujeciones físicas o ataduras”.

Asesinatos
Respecto a los casos de asesinatos en mayores estudiados, durante los tres años que duró la investigación  “la mitad (30 sobre 67) fueron de hombres contra sus parejas mujeres”. Iborra agregó que el fenómeno de violencia de pareja en casos extremos y con resultado de muerte “hay un componente sexista y una carga de género importante”.

1 comentario:

  1. Me encanta tu blog, los abuelos siempre son los gran olvidados, yo me crie con ellos, tuve la suerte de conocer a los cuatro, y actualmente convivo con uno de ellos. Ellos formaron parte de mi cuidado y educación y por ello no entiendo como puede haber gente que sea capaz de maltratarlos. Un saludo.

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